El Mundial. Decálogo para Villamelones.


“Ay, a mi me vale como estén jugando…mira a Cannavaro que guapo y que piernas”…” ¿Por qué no metió gol? Estaba solito frente al portero” (auxiliar con la bandera arriba), “¿Juega de Enganche?…ay no sé, pero no corre nada”…”El 8 de España está bien chaparro…seguro es malísimo” (Xavi Hernandez, el mejor centrocampista del mundo)

Ver un partido con un villamelon(a) es como ir a la opera y que tu acompañante te pregunte “¿a qué hora canta la gorda?” DESESPERANTE.  Por eso, antes de que empiece el mundial me decidí a escribir esta pequeña guía para evitar que los villamelones sean despreciados, madreados o simplemente ignorados por los verdaderos aficionados.  Escrito esto, ahí te va un decálogo de reglas.

1)      No existe cosa peor, que un Villamelon(a) gritando cuando hay una jugada de peligro cerca del área o dentro.  Esto es muy común en el sexo femenino. Cuando termina la jugada, independientemente del resultado, te dan ganas de meter un calcetín mojado en su boca para evitar el siguiente susto.  Remedio: cada vez que quieras gritar, date un pequeño piquete con un alfiler en la cola y aguanta el dolor.  Al morir, estos piquetes son deducibles de las penas que te van a imponer en el juicio final.  Me lo dijo mi abuela muerta en un sueño muy vivido. 

2)      Si no entiendes el juego, no preguntes a la mitad del partido.  Los niveles de tensión, ansiedad y adrenalina que vive un hincha verdadero son muy altos y te arriesgas a un “…no estés chingando” dicho en menos de 1 segundo con voz baja o en casos extremos a un “me lleva la chingada” acompañado de un madrazo.  Remedio: apunta lo que no entiendas y finalizado el juego, pregunta.  Probablemente se te queden viendo con cara de pena y se dispongan a quitarte el velo de la ignorancia pero si no responden, entonces usa wikipedia.

3)      Nunca, nunca, nunca, jamás de los jamases defiendas al árbitro.  Esos cabrones están ahí para que los insultemos.   Son Hitler reencarnados y están pagando una vida pasada de atrocidades.  Son pendejos, hijos de la chingada, ciegos, ineptos y punto.  No son humanos.  El que los defiende, termina madreado.

4)      No emitas opiniones.  No es cuestión de discriminación ni democracia, pero no hay nada peor que un Villamelon opinando pendejadas.  El acceso a opinar, se gana cheleando en un estadio apoyando a tu equipo y con algunas historias de guerra, como agarrase a madrazos con la porra de enfrente, beber 12 chelas en C.U. y ser desalojado por granaderos etc., etc..  por tanto eres el “aficionado ALFA leader of the pack”.  Si esto no lo has hecho, entonces no eres hincha, por lo tanto, el derecho de opinar no está concedido.

5)      “Uyy, van a perder, son malísimos”.  La peor clase de Villamelon.   No entiende del juego, no le importa y lo único que tiene en mente es joder al verdadero aficionado.  He visto desgracias ocurrir si las predicciones del Villamelon son ciertas.  Si no te interesa el futbol, el ultimo capitulo de “Lost” está disponible en Itunes o “Sleepless in Seattle” en Blockbuster.  Hinchar las pelotas a un aficionado con esto, se paga en esta vida o en la otra (ver punto 3).

6)      Hay 32 selecciones en el mundial por lo tanto las posibilidades de que pierda durante el torneo, el equipo de tus amigos aficionados son muy altas.  Si esto sucede, no propongas ir al cine, cena, besos y abrazos.  Habrá una profunda depresión en el hincha que durara unos días.  Durante ese tiempo, es recomendable no recordar el hecho, ni escupir el “ay, ni que fuera para tanto”.  Estas últimas palabras han sido verdaderamente las últimas de algunos Villamelones.

7)       El verdadero aficionado, no necesita comida en forma durante el juego.  Simplemente para mantener el nivel de tensión, esfuerzo y sufrimiento, Dios invento la cerveza.  Si quieres presumir tus artes culinarias con bocadillos elaborados o comida de alta cocina, olvídalo.  No nos importa si eres discípulo de Ferran Adria o Gordon Ramsay.  Este último jugó futbol profesional y cuando ve a Scotland “on the pitch”, no cocina y solo bebe cerveza.  Así que muy simple la regla de seguir: Harta chela y si se pueden unas papas bien, si no también.

8)      Muchos Villamelones siguen la regla de “Si no puedes contra ellos, úneteles” e invitan a sus amigos aficionados a ver el futbol.  Todo muy bien, pero si lo vas a hacer, por favor, encarecidamente te lo pido, que exista una pantalla LED de al menos 47 pulgadas, la transmisión en HD y perfecta visión para los visitantes.   Me ha tocado ver partidos en una pinche Sony Trinitron de 21 pulgadas del año de las canicas mientras 20 animales se agolpan para ver mejor.  Ahórrate el gesto, pues probablemente termines madreado y sin amigos.

9)      Existe un dicho que reza así: “El Rugby es un juego para obreros que juegan los nobles y el futbol es un juego para nobles que juegan los obreros” Mas que cierto.  Y lo mismo sucede con los aficionados.  Somos obreros.  Working class.  Blue collar.  Por lo tanto, decir leperadas es una norma perfectamente admitida y requerida para cualquier aficionado que se precie de serlo.  Poner la jeta larga en el primer “Puta maaaadre”…o “ Tiiiraaa pendeeeejoooo” no está permitido en el Manual de Carreño de los cabrones. 

10)   No es personal.  Durante el juego, el flirt, el sexo, un beso tierno o “¿me veo gorda con este vestido?” no está permitido.  El juego no es un juego.  Por mí en una serie de penalties, puede pasar Angelina Jolie enfrente en pelotas y darse de besos con Megan Fox y me vale un rábano en escabeche.   Por lo tanto, “don´t push the bush”.  De nuevo, no es personal.

Si sigues estos consejos, la vida te premiará con un aficionado agradecido que puede ser más fiel que cualquier can callejero recogido pero de lo contrario, tu vida puede correr peligro.   Venga México.

Gustavo.

En 1987, En el Crown Plaza en México, Gustavo Cerati estaba a dos metros de mí.  Soda Stereo no había explotado y vinieron a tocar por primera vez en México.  Creo que durante más de cuarenta minutos me quede absorto al ver como tocaba la guitarra y soltaba letras con contenido diferente: En ocasiones con un erotismo desmedido y en otras con una nostalgia que contagiaba a la audiencia; Jugaba con nosotros y con las cuerdas. Hoy, parecería ser que el motor del talento de Gustavo se apagó por un accidente vascular, pero a mí se me quedaron grabados esos acordes y esas letras.  Desde aquí, la mejor vibra Gustavo y un homenaje a uno de los grandes.  Juegos de Seducción. Soda Stereo.  Gracias totales.

4 comentarios en “El Mundial. Decálogo para Villamelones.”

    1. Después de leer semejante despliegue de cultura sólo se me viene a la mente la frase del célebre filósofo griego Sócrates cuando a la salida del oráculo de Delfos elevo su vista y espetó “SÓLO SE QUE NO SE NADA”.

      Después de esto me siento un villamelonero hecho y derecho.

      Mr. J, tanta pasión y tanto expertise necesita mucho más camiseta y menos plumas. El lunes te mando los papeles para sacarte la nacionalidad Argentina 🙂

  1. Esta pocamadre, ya no sé cual es el mejor.
    Pareciera que entraste a los vestidores de mujeres y anotaste cada tarugada que se oye ahí y de paso me acabas de aclarar porque he perdido tantos amigos este mundial.
    Lo de Cerati…

    Saludos,

    Sor Prais

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